¿Qué es la Renovación Carismática?

Renovación Carismática Católica

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¿Qué es la Renovación Carismática?: Características que la definen, su historia y su organización...

 

¿Qué es la Renovación Carismática?

1. Qué es la Renovación Carismática

jubileo 2El Papa Francisco, en la Asamblea de la Renovación Carismática en el Estadio Olímpico de Roma, el 1 y 2 de junio de 2015, dijo: "Vosotros, Renovación Carismática, habéis recibido un gran don del Señor. Habéis nacido de una voluntad del Espíritu Santo como «una corriente de gracia en la Iglesia y para la Iglesia». Ésta es vuestra definición: una corriente de gracia"

Y esa no era la primera vez que la Iglesia nos define así, pues ya otras autoridades eclesiásticas lo habían hecho antes. La Renovación Carismática Católica es la experiencia de Pentecostés en la Iglesia y en el corazón de cada cristiano. El Espíritu Santo, al igual que lo hizo en la Iglesia primitiva, sigue manifestándose en nuestros tiempos con señale, prodigios, maravillas, servicio a los hermanos y amor a la Palabra de Dios. Todo basado en la vida intensa sacramental y de oración, vivida en comunidad, en la Iglesia, porque no hay cristianismo sin comunidad, sin Iglesia. Somos, en realidad, una corriente de gracia en la Iglesia y para la Iglesia. Tratamos de la atmósfera de la primitiva Iglesia, para la cual el Espíritu Santo era vida, fuerza, gozo, amor, entusiasmo, guía, ánimo.


La Renovación es una conversión constante, entrega a Dios y una docilidad creciente al Espíritu Santo. Es un Pentecostés actual para renovar la Iglesia de hoy. Más que un movimiento en la Iglesia, es la Iglesia en movimiento. Así lo manifestaba el cardenal Leo Joseph Suenens cuando escribió en su Carta Pastoral para Pentecostés de 1973: “Digamos de una vez que no se trata de un Movimiento nuevo en el sentido usual del término, sino de una corriente de gracias que el Espíritu Santo hace surgir por todas partes. La Renovación Carismática no es un movimiento, sino el moverse del Espíritu Santo”.

El Papa Pablo VI, en mayo de 1975, durante el III Congreso Internacional de la Renovación Carismática, decía: 

Entonces, esta "renovación espiritual", ¿cómo no va a ser una "suerte" para la Iglesia y para el Mundo? Y en este caso, ¿cómo no adoptar todos los medios para que siga siéndolo?

2. ¿Cómo surgió la Renovación Carismática?

Esta es una de las preguntas más difíciles de responder con exactitud sobre la Renovación. 

Al iniciar el Concilio Vaticano II (1962-1965). el Papa Juan XXIII oró para que el Espíritu Santo renovara en la Iglesia las maravillas de un nuevo Pentecostés (Constitución Apostólica “Humanae salutis”, n. 21). Y así sucedió, el Espíritu Santo respondió,  permitiendo a la Iglesia experimentar nuevos aires, un nuevo rumbo. El Concilio Vaticano II fue un pasar del Espíritu Santo por nuestro tiempo.

Esta fue la oración del papa Juan XXIII:

"Repítase en el pueblo cristiano el espectáculo de los Apóstoles reunidos en Jerusalén, después de la ascensión de Jesús al cielo, cuando la Iglesia Naciente se encontró unida en comunión de pensamiento y de plegaria con Pedro y en torno a Pedro, pastor de los corderos y de las ovejas. Dígnese el Divino Espíritu escuchar de la forma más consoladora la plegaria que asciende El desde todos los rincones de la tierra. Renueva en nuestro tiempo los prodigios como de un nuevo Pentecostés, y concede que la Santa Iglesia, permaneciendo unánime en la oración, con María, la Madre de Jesús, y bajo la dirección de Pedro acreciente el Reino del Divino Salvador, Reino de Verdad y Justicia, Reino de amor y de paz"

Como producto de la acción de ese Espíritu Santo, surge la Renovación Carismática Católica en febrero de 1967, durante un retiro los días 17, 18 y 19, en el que un grupo de estudiantes y profesores de la Universidad de Duquesne (Pittsburgh, Pennsylvania – EE. UU.), habían pasado gran parte del fin de semana en oración, pidiendo a Dios les permitiera experimentar tanto la gracia del bautismo como de la confirmación. Los estudiantes, ese fin de semana, tuvieron una experiencia de Dios poderosa y transformadora, que después se conocería como “bautismo en el Espíritu”. Lo que había pasado ese fin de semana y la experiencia del Espíritu pronto se difundió a través de toda la universidad, y después a otras universidades de todo el país y en parroquias y otras instituciones católicas. 

Como había manifestaciones similares en la corriente pentecostal de las denominaciones evangélicas (protestantes), era necesaria la intervención de la jerarquía de la Iglesia Católica para que verificara lo que sucedía con estos fenómenos que se iban dando en el seno de  la Iglesia Católica; de ahí que Verónica O’Brien, una de las pioneras de la Renovación Carismática en sus inicios, pidió al cardenal Léon-Joseph Suenens ir a Estados Unidos para ver lo que estaba pasando, para ver con sus ojos lo que ella consideraba obra del Espíritu Santo. Fue entonces que el cardenal Suenens conoció la Renovación carismática, que definió un «flujo de gracia», y fue la persona clave para mantenerlo en la Iglesia Católica. El Papa Pablo VI en la misa del lunes de Pentecostés de 1975 le dio las gracias con estas palabras: «En el nombre del Señor le doy las gracias por haber conducido la Renovación carismática al corazón de la Iglesia»

Y es que el cardenal Suenens ha sido pieza clave para orientar a la Renovación Carismática y llevarla hasta donde está en estos momentos, con el apoyo también de los papas, desde Pablo VI, luego San Juan Pablo II hasta el Papa Francisco, quien ha insistido en que en todas las parroquias se realicen Seminarios de Vida en el Espíritu, para compartir la experiencia de Pentecostés. Lo dijo en junio de 2015:

 “Les pido a todos y cada uno que, como parte de la corriente de gracia de la Renovación Carismática, organicen seminarios de vida en el Espíritu en sus parroquias, seminarios, escuelas, en los barrios, para compartir el bautismo en el Espíritu. En la catequesis para que se produzca, por obra del Espíritu Santo, el encuentro personal con Jesús que nos cambia la vida”.

En Grottaferrata, cerca de Roma, del 8 al 12 de Octubre de 1973 tuvo lugar la Primera Conferencia Internacional de Líderes de la Renovación Carismática, con el papa Pablo VI. Asistieron 120 dirigentes que procedían de 34 países. Entre ellos se contaban dos obispos. Con Juan Pablo II, la Renovación tuvo varios encuentros.

Actualmente más de 100 millones de católicos participan de la espiritualidad de la RCC en más de 200 países. Y seguirá extendiéndose con poder, porque a la fuerza del Espíritu Santo nadie la detiene. Hay dos factores que se combinan en estos tiempos para potenciar a la Renovación dentro de la Iglesia: el primero es el apoyo que recibe del Papa Francisco, dado que él estuvo muy íntimamente ligado a la Renovación Carismática de Argentina, y ahora desde Roma, conociendo bien la espiritualidad carismática, ese apoyo se traslada a todo el mundo; el segundo es el Jubileo de Oro que celebramos en este 2017, que sin duda hará que muchos se vean invadidos por ese fuego que entusiasma al mundo entero.

3. Características de la Renovación Carismática 

La Renovación Carismática tiene ciertas características especiales que le otorga el Espíritu Santo. Comenzamos recordando lo que NO ES:

  • No es un movimiento uniforme ni unificado

Aunque hay un denominador común en toda la Renovación Carismática en el mundo, tiene muchas diferencias de un continente a otro, de un país a otro, incluso en un mismo país hay variaciones entre diócesis y entre las mismas parroquias de una diócesis. Hay grupos o movimientos dentro de la Iglesia que tienen una misma forma de ser, una sola forma de hacer las cosas, unas mismas normas; mientras la renovación tiene una riqueza variada que depende de la cultura de la región en la que tiene presencia, porque el Espíritu Santo hace las cosas como a él le parecen bien.


  • No tiene fundador ni grupo de fundadores

A diferencia de otros grupos o movimientos de la Iglesia, en la que se identifica con claridad a un fundador humano, con la Renovación Carismática sucede que el fundador es el Espíritu Santo, no hay un fundador humano porque el Espíritu Santo fue el que se encargó de convocar y hacer surgir en diferentes regiones del mundo a este movimiento. Hay pilares humanos que se han convertido en pioneros de la Renovación; pero no un fundador específico, más que el Espíritu Santo.

  • No tiene una lista exacta de hermanos que la conforman

Es difícil tener un dato exacto de la cantidad de hermanos que conforman la Renovación Carismática en el mundo, porque constantemente está creciendo. A nuestros días ya supera los 100 millones de integrantes en todo el mundo.

Ahora veamos algunas de las tantas características que hacen de la Renovación Carismática esa corriente de gracia que ha hecho tanto bien a millones de personas en el mundo.

  • Intensa vida de Oración

Durante el III Congreso Internacional de líderes de la Renovación, el papa Pablo VI decía: 

Las manifestaciones de esta renovación son variadas: comunión profunda de las almas, contacto íntimo con Dios en la fidelidad a los compromisos asumidos en el bautismo, en una oración a menudo comunitaria, donde cada uno, expresándose libremente, ayuda, sostiene y fomenta la oración de los demás, basado todo en una convicción personal, derivada no sólo de la doctrina recibida por la fe, sino también de una cierta experiencia vivida, a saber, que sin Dios el hombre nada puede, y que con El, por el contrario, todo es posible, ,de ahí esa necesidad de alabarle, darle gracias, celebrar las maravillas que obra por doquier en torno nuestro y en nosotros mismos (Papa Pablo VI, mayo de 1975, III Congreso Internacional de la RCC)

 Y San Juan Pablo II, el 7 de mayo de 1981, durante la IV Conferencia Internacional de líderes de la Renovación, recordaba:

  • El Papa Pablo VI describió el Movimiento para la Renovación como "una suerte para Iglesia y para el mundo", y los seis años que han pasado desde aquel Congreso han venido a confirmar la esperanza que animaba su pensamiento. La Iglesia ha visto los frutos de vuestro celo por la oración en un firme compromiso de santidad de vida y de amor a la Palabra de Dios

Si algo identifica a la Renovación Carismática es precisamente la oración, tanto personal como comunitaria. Se insiste y debe ser el fuerte de toda comunidad carismática. Y como lo decía el papa Pablo VI, la oración en la Renovación es a menudo comunitaria, donde cada uno, expresándose libremente, ayuda, sostiene y fomenta la oración de los demás. Una oración comunitaria en voz alta.

  • Amor a la Palabra de Dios

Ya lo decía San Juan Pablo II en el texto arriba citado, y el Papa Francisco hacía la pregunta en el encuentro con la Renovación en Junio de 2015, si todavía se acostumbraba que cada carismático cargaba siempre un Nuevo Testamento. Y pedía que, si ya se había perdido la costumbre, se volviera a retomar. Ese contacto con la Palabra de Dios se da tanto en los grupos de oración como en crecimientos y eventos propios de la Renovación. Se vuelve común entre los miembros de una comunidad carismática portar una Biblia, leerla asiduamente, memorizarse textos bíblicos e incluso orar con la Palabra de Dios. 

  • Manifestaciones externas

Nuestra oración es espontánea, casi siempre en voz alta. A eso se suman los cantos alegras que llevan a usar todo nuestro ser para alabar y bendecir a Dios a través de la danza, levantar las manos, aplaudir, entre otras. 

  • Los Carismas

La apertura al Espíritu Santo y esa devoción y familiaridad con la Tercera Persona de la Santísima Trinidad, va permitiendo que los carismas broten entre los miembros de las comunidades carismáticas, tanto los ordinarios como los extraordinarios. Así el Espíritu Santo regala los carismas según él considere, a quien quiere y en el momento que quiere. Los más comunes son los de lenguas, interpretación de lenguas, profecía, sanación, milagros, conocimiento y otros. 

4. Espacios de Espiritualidad Carismática

Los tres pilares fundamentales de nuestra comunidad (nuestra parroquia y en todo nuestro país) son: los grupos de oración, asambleas de oración y crecimientos. Pero hay más fuentes que nutren la Espiritualidad Carismática.

  • Grupos de Oración

Para el caso de nuestra parroquia, se crean grupos de entre 10 a 15 hermanos en barrios, colonias y comunidades rurales; integrados por hermanos que ya hicieron su Seminario de Vida en el Espíritu (o Retiro de Iniciación de Vida en el Espíritu) y que viven cerca de la casa particular que se elige como sede para la reunión semanal en la que se hace oración, se comparte la palabra y se convive con los miembros del grupo. Son dirigidos por uno o dos pastores de grupo de oración.

  • Asambleas de Oración

Una vez por semana se realizan asambleas de alabanza, oración y predicación, con una duración de aproximadamente una hora y media, a las que asisten tanto niños, jóvenes y adultos, la mayoría de los cuales ya ha realizado su Seminario de Vida en el Espíritu (o Retiro de Iniciación de Vida en el Espíritu). En nuestra parroquia realizamos asambleas infantiles simultáneas con las de adultos y jóvenes.

  • Escuelas de Crecimiento

Después de realizado el Seminario o Retiro de Iniciación de Vida en el Espíritu, a todos los hermanos se les invita a formar parte de las Escuelas de Crecimientos, en las que se desarrolla una temática de formación cristiana, con una duración de aproximadamente tres años. 

  • Seminarios de Vida en el Espíritu

Estos son retiros especiales, que en muchos lugares de nuestro país se conocen como Retiros de Iniciación o Cursillos de Iniciación de Vida en el Espíritu, con una duración de aproximadamente tres días (consecutivos), aunque hay parroquias en las que hay otras modalidades, en las que se desarrolla el Kerigma, temas sobre el Espíritu Santo y la comunidad. En estos retiros se pide una "Efusión del Espíritu" para cada uno de los participantes, de manera que cada uno de ellos pueda vivir esa experiencia de Pentecostés que vivieron los Apóstoles.

  • Retiros diversos

Hay diferentes retiros que van nutriendo la espiritualidad de la Renovación Carismática, como los de Fortalecimiento para toda la comunidad, para jóvenes. Retiros de sanación o para diferentes ministerios. También se dan retiros diocesanos, nacionales y una serie de retiros que van ayudando al crecimiento espiritual de toda la comunidad.

  • Encuentros Especiales de Oración

 Dentro de estos encuentros especiales están las Misas de Sanación o Asambleas de Sanación. Adoración al Santísimo y otros momentos especiales de oración profunda con los miembros de cada comunidad carismática.

5. Estructura Organizativa

Teniendo en cuenta que la Renovación Carismática no es un movimiento uniforme ni unificado, su organización varía mucho de acuerdo al continente, país, diócesis y a veces incluso de parroquia a parroquia.

Cuenta con un despacho en Roma para coordinarse con el Papa y la curia, llamado ICCRS (Servicios Internacionales de Renovación Carismática Católica, www.iccrs.org), además de la Fraternidad Católica, reconocidos por el Consejo Pontificio para los Laicos, aunque no es una autoridad que incida mucho en las organizaciones de la Renovación en tantos países en que tiene presencia. Es más, ni siquiera es conocida mundialmente por todos los carismáticos. A penas se conocen las organizaciones parroquiales, diocesanas y nacionales.

Lo más común es que cada país tenga un consejo nacional de ancianos o coordinación nacional, un consejo diocesano de ancianos y uno en cada comunidad o parroquia, formado por laicos. En muchos países hay obispos como asesores nacionales y en las diócesis un sacerdote que asesora al consejo diocesano de ancianos. También en las parroquias suele haber un sacerdote o religioso como asesor o director espiritual de cada comunidad. Las elecciones de estos consejos se dan por votación, según los estatutos, elegidos para un período de tres años, y pueden optar solo a una segunda elección consecutiva. Esta es la estructura organizativa que impera en nuestro país, El Salvador, a la cual obedece nuestra parroquia.

El papa Francisco insistió, durante el encuentro con la Renovación, en 2015, que debe evitarse la perpetuidad en estos cargos, y que los fundadores de comunidades locales deben abstenerse de quedarse como coordinadores de por vida. Sugirió a cada fundador que optaran por quedarse como asesores después de vencido su período según estatutos. 

Para el caso de nuestra parroquia, después del párroco, hay un Consejo de Ancianos que coordina todas las actividades de la comunidad. Toda la comunidad está dividida en grupos de oración de entre 10 a 15 personas que se reúnen una vez por semana para hacer oración en casas particulares en cada barrio, colonia o comunidad. Cada pequeño grupo está coordinado por uno o dos pastores de grupo de oración. Esta es una figura que predomina en todo nuestro país, aunque hay países en los que la figura de Grupo de Oración se le aplica a toda la comunidad carismática de una parroquia. También existen diferentes ministerios (como el de enseñanza, alabanza, sanación, intercesión, liturgia y otros) cuyo servicio se brinda bajo la supervisión de un coordinador de ministerio.


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