Monseñor Romero: VI Domingo del Tiempo Ordinario (17-02-1980)

Ciclo C
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Homilía de Monseñor Oscar Arnulfo Romero VI Domingo del Tiempo Ordinario Ciclo C (17 de febrero de 1980)...

 

VI Domingo del Tiempo Ordinario Ciclo C (17 de febrero de 1980)

Con autorización de http://www.servicioskoinonia.org

Jeremías 17, 5-8
1 Corintios 15, 12. 16-20
Lucas 6, 17. 20-26

Queridos hermanos:

Circunstancias: felicitaciones por la identidad de pueblo de Dios

Quiero, ante todo, felicitarlos porque ustedes dan a este momento la verdadera identidad de pueblo de Dios. Me estoy refiriendo a un comentario que me hacía el domingo pasado un viejo político de Venezuela que estuvo con nosotros, y venía con cierta curiosidad. Creía que nuestras misas eran más bien mítines políticos y que venía gente por curiosidad política. Habían desfigurado nuestra misa dominical.

Pero al mismo tiempo que político este hombre es un gran cristiano y me dijo: "Pero me he dado cuenta que es una verdadera Asamblea Cristiana porque esa gente canta, reza y, sobre todo, cuando llega el momento de la comunión me impresionó tremendamente aquella gran procesión de gente que se acercaba a la eucaristía". Yo sentí una alegría muy intensa, porque lo que yo intento de ninguna manera es hacer política.

Si por una necesidad del momento estoy iluminando la política de mi patria, es como pastor, es desde el Evangelio, es una luz que tiene la obligación de iluminar los caminos del país y aportar como Iglesia la contribución que como Iglesia tiene que dar. Por eso les agradezco que a esta reunión, le demos toda la identidad de un Pueblo de Dios, que siendo Pueblo de Dios va en medio del pueblo natural, la Patria, y siente la responsabilidad de meditar el Evangelio para luego ser, cada uno en su ambiente, un multiplicador de esta palabra, un iluminador de los caminos del país.

- Históricas, confusión... miedo... incertidumbre

Las circunstancias son siempre bien apropiadas y ¿qué circunstancia no lo es si el Evangelio es una encarnación de Dios en todas las circunstancias humanas? En este momento en que el país vive el temor, la confusión, la inseguridad, la incertidumbre, ¡Cuánta falta nos hace una palabra de serenidad, de alcance infinito: el Evangelio!

- Liturgia: se corta el tiempo ordinario para entrar en cuaresma

Otra circunstancia se junta este domingo y es que nos encontramos ya en vísperas de la Cuaresma. Como Pueblo de Dios no podemos olvidar nuestro itinerario litúrgico. Hoy hemos llegado al Sexto domingo del Tiempo Ordinario; cuando terminó la epifanía y todavía no ha comenzado la Cuaresma, esos domingos que ahora son seis, se llama Tiempo Ordinario.

Ahora se interrumpe el Tiempo Ordinario, porque el próximo miércoles vamos a entrar en otro tiempo fuerte de nuestro año que abarca la Cuaresma, la Pascua y Pentecostés. Cuando terminemos de celebrar toda esta temporada, de cincuenta días después de Pentecostés, volveremos al Tiempo Ordinario con el domingo séptimo. Hoy quedamos, pues, en el sexto esperando todo este tiempo precioso para luego reiniciar el Año Ordinario, el séptimo domingo del Tiempo Ordinario. Pero ahora, mientras nos despedimos del Tiempo Ordinario y nos abocamos a la Cuaresma, creo que la circunstancia es preciosa para hacer un llamamiento como pueblo de Dios, a que nos dispongamos a entrar con todo el corazón a este gran retiro espiritual de carácter universal que se llama "la Cuaresma".

El próximo miércoles, Miércoles de Ceniza, tendremos la inauguración de la Cuaresma. Aquí, precisamente, primero Dios, a las 7 de la noche, el próximo miércoles, inauguraremos la Cuaresma. A los que puedan asistir les invito para que con esa ceremonia tan impresionante de la ceniza que marca nuestra mortalidad, pero al tiempo nuestra supernaturalidad, nos demos en serio a la reflexión. Y no hay tiempo más precioso, creo yo, para ayudar a la Patria que la Cuaresma, vivida como una gran campaña de oración y de penitencia. No somos políticos para confiar en las fuerzas meramente humanas. Somos, ante todo, cristianos y sabemos que si el Señor no construye nuestra civilización, en vano trabajan todos los que la construyen. Por eso sabemos que nuestra fuerza viene de la oración y de nuestra conversión hacia Dios.

Cuaresma, itinerario hacia Pascua y Pentecostés

Vivamos este tiempo que nos va a capacitar en esta larga peregrinación que emprendemos el miércoles, hacia la Pascua y hacia Pentecostés, las dos grandes metas de la Cuaresma. El hombre no se mortifica por una enfermiza pasión de sufrir. Dios no nos ha hecho para el sufrimiento. Si hay ayunos, si hay penitencias, si hay oración, es porque tenemos una meta muy positiva, que el hombre la alcanza con su vencimiento: la Pascua, o sea, la Resurrección para que no sólo celebremos a un Cristo que resucita distinto de nosotros, sino que durante la Cuaresma nos hemos capacitado para resucitar con él a una vida nueva, hacer esos hombres nuevos que precisamente hoy necesita el país. No gritemos solo cambios de estructuras porque de nada sirven las estructuras nuevas cuando no hay hombres nuevos que manejen y vivan esas estructuras que urgen en el país.

- Oportunidad de las lecturas de hoy. Las Bienaventuranzas...

La resurrección...

Luego, Pentecostés, la venida del Espíritu Santo, capacitémonos para que nuestros corazones sean como vasos limpios, disponibles que venga el espíritu de Dios, con toda su fuerza de santidad, a transformar la faz de la tierra. Esto es lo que hace falta en nuestra Patria: mucho espíritu de Dios, mucho sentido de resurrección, mucha renovación de vida.

Forja de cristianos liberadores y artífices del destino de la patria

La Cuaresma nos invita a mirar hacia adentro y renovarnos. Por eso creo que las lecturas de hoy son precisamente un llamamiento a esta renovación interior. Es precioso prólogo de Cuaresma las lecturas de hoy, porque yo creo que en el documento de Puebla está una constatación que nos llena de esperanza si de veras la sabemos comprender: "Palpable es en América Latina la pobreza como sello que marca a las inmensas mayorías, las cuales al mismo tiempo están abiertas no sólo a las bienaventuranzas y a la predilección del Padre, sino a la posibilidad de ser verdaderos protagonitas de su propio desarrollo". (1129).

Los pobres son un signo en América Latina. Las mayorías de nuestros países son pobres y por eso están capacitadas para recibir estos dones de Dios, y llenos de Dios ser capaces de transformar sus propias sociedades. Me gusta que, junto con los pobres, Puebla dice que este signo es también de los jóvenes. Queridos jóvenes, ustedes son como los pobres en América Latina los signos de la presencia de Dios.

Los pobres y los jóvenes constituyen la riqueza y la esperanza de la Iglesia en América Latina; y su evangelización es, por tanto, prioritaria. Es decir, que nuestra Iglesia siente un cariño especial, una responsabilidad especial por la mayoría pobre y por los jóvenes. Jóvenes y pobres van a reconstruir nuestra Patria, confiemos de verdad que así ha de ser si nos disponemos como pueblo pobre y como pueblo joven que lo es en su inmensa mayoría, a que la resurrección del Señor encuentre en esos dos grandes signos de El Salvador, pobres y jóvenes, los elementos capaces de reconstruir. No desesperemos, porque si ésta es la esperanza de América Latina, en El Salvador hay mucha esperanza porque hay muchos pobres y muchos jóvenes...

Por eso voy a titular mi homilía de hoy con un texto que lo voy a sacar también de los Documentos de Medellín cuando habla de la pobreza. Dice: que la pobreza es una denuncia, un espíritu y un compromiso. Y como título general voy a decir el tema de la homilía:

LA POBREZA DE LAS BIENAVENTURANZAS, FUERZA DE VERDADERA LIBERACION DEL PUEBLO...

Los tres puntos indicados son esos que marca Medellín, son fuerza de liberación.

1º La pobreza es una denuncia divina.

2º La pobreza es un espíritu.

3º La pobreza es un compromiso.

Y tendremos hoy, si Dios quiere, una idea clara de lo que tanto repetimos: que la Iglesia ha asumido una opción preferencial por los pobres... y que sólo puede ser verdadera Iglesia la Iglesia que se convierte y se compromete con el pueblo sufrido y pobre...

1. LA POBREZA ES UNA DENUNCIA DIVINA

En primer lugar, dice Medellín, y lo voy a robustecer este pensamiento, con los textos litúrgicos de hoy. ¿Cómo es que la pobreza es una denuncia? Palabras de Medellín: "La pobreza como carencia de los bienes de este mundo es, en cuanto tal, un mal- Carecer de los bienes del mundo es un mal- Los profetas la denuncian como contraria a la voluntad del Señor y las más de las veces como fruto de la injusticia y del pecado de los hombres..." (14,4)

a) Denuncia de Jesús: ¡ay de vosotros los ricos...!

¿Qué otra cosa hace Jesús en el evangelio de las bienaventuranzas?

¡Qué encantador resulta estar reflexionando con aquel Jesús que baja, dice el evangelio!. En sus expresiones de los evangelios tienen profundos modos de ver a Jesús. Mirémoslo bajando de la montaña, bajando de las alturas a confundirse en la llanura con el común de los hombres: Bajando se puso a dirigirles la palabra y es así como se inicia el evangelio: "Dichosos los pobres, porque vuestro es el Reino de Dios".

- Hay pobres... gente con hambre... que llora porque hay ricos

Y en contraposición a estas cuatro bienaventuranzas, denuncia por que hay pobres, por qué hay gente que tiene hambre, por qué hay gente que sufre. Esos que son bienaventurados porque sufren, porque lloran, porque tienen hambre, ¿por qué existen? Es tremendo el evangelio de hoy cuando señala las causas de esas carencias: "¡Ay de vosotros los ricos, porque ya tenéis vuestro consuelo! ¡Ay de vosotros los que estáis saciados, porque tendréis hambre! ¡Ay de los que ahora reís, porque haréis duelo y lloraréis!" Resuena en la voz de Cristo el acento de todos los profetas del Viejo Testamento. ¡Qué tremendos son los profetas cuando denuncian a los que juntan casa a casa y los que juntan terrenos y terrenos se hacen dueños de todo el país...!

La existencia, pues, de la pobreza como carencia de lo necesario, es una denuncia. Hermanos, quienes dicen que el obispo, la Iglesia, los sacerdotes, hemos causado el malestar en el país, quieren echar polvo sobre la realidad... Los que han hecho el gran mal son los que han hecho posible tan horrorosa injusticia social en que vive nuestro pueblo.... Los pobres han marcado por eso, el verdadero caminar de la Iglesia. Una Iglesia que no se une a los pobres para denunciar desde los pobres las injusticias que con ellos se comenten, no es verdadera Iglesia de Jesucristo...

Resumen de mi discurso en Lovaina

Quiero aprovechar esta oportunidad para contarles que éste fue precisamente el tema de mi discurso en la Universidad de Lovaina, cuando se me señaló como tema lo que es un tema general de todo este año en sus conferencias de aquella célebre Universidad: Política y fe.

I) Los pobres han marcado la pastoral de nuestra arquidiócesis

Y yo escogí para matizar ese concepto: la Dimensión política de la fe, desde los pobres. Y traté de decir como, para nosotros en El Salvador, la clave para comprender la fe cristiana son los pobres.

a) Han sido la clave para comprender la fe cristiana

Dije allá: Nuestro mundo salvadoreño no es una abstracción, no es un caso más de lo que se entiende por mundo en países desarrollados como el de ustedes, es un mundo que es su inmensa mayoría está formado por hombres y mujeres, pobres y oprimidos, y de ese mundo, de los pobres, decimos que es la clave para comprender la fe cristiana, la actuación de la Iglesia y la dimensión política de esa fe y de esa actuación eclesial.

Los pobres son los que nos dicen que es el mundo y cuál es el servicio que la Iglesia debe prestar al mundo... Los pobres son los que nos dicen qué es la política. En su origen política es la "polis", que quiere decir: Ciudad. Los pobres nos dicen qué es la "polis", qué es la ciudad, y qué significa para la Iglesia vivir realmente en el mundo, en la "polis" en la ciudad. Permítanme, les dije, que desde los pobres de mi pueblo, a quienes quiero representar, explique brevemente la situación y actuación de nuestra Iglesia en el mundo en que vivimos". Y comencé a contarles la aventura de nuestra Iglesia, aquí en El Salvador: "¿Qué es lo que hacemos?"

En primer lugar nos encarnamos en los pobres, queremos una Iglesia que de veras está codo a codo con el pobre pueblo de El Salvador y así notamos que cada vez, en este acercarse al pobre, descubrimos el verdadero rostro del siervo sufriente de Yahvé. Es allí donde nosotros conocemos más cerca el misterio del Cristo que se hace hombre y se hace pobre por nosotros.

Anunciar la Buena Nueva

¿Qué otra cosa hace aquí la Iglesia? Les dije, Anunciar la buena nueva a los pobres, pero no con un sentido demagógico como excluyendo a los demás, sino al contrario. Aquellos, que secularmente han escuchado mal las noticias y han vivido peores realidades están escuchando a través de la Iglesia la palabra de Jesús: ¡El Reino de Dios se acerca!, es nuestro. ¡Dichosos ustedes los pobres, porque de ustedes es el Reino de Dios! Y desde allí tiene, también, una buena nueva que anunciar a los ricos: que se conviertan al pobre para compartir con él los bienes del Reino de Dios que son de los pobres...

Compromiso en la defensa de los pobres

Otra cosa hace la Iglesia en El Salvador, les dije, es el compromiso de defender a los pobres. Las mayorías pobres de nuestro país encuentran en la Iglesia la voz de los profetas de Israel, existen entre nosotros los que venden al justo por dinero y al pobre por un par de sandalias, como decían los profetas... Los que amontonan violencia y despojo en sus palacios, los que aplastan a los pobres, los que hacen que se acerquen un reino de violencia acostados en camas de marfil, los que juntan casa con casa y anexionan campo a campo para ocupar todo el sitio y quedarse solos en el país. Estos textos de los profeta no son lejanas voces que leemos reverentes en nuestra liturgia, son realidades cotidianas cuya crueldad e intensidad vivimos a diario.

Perseguida por defender a los pobres

Y por eso- les dije- la Iglesia sufre el destino de los pobres: la persecución. Se gloría nuestra Iglesia de haber mezclado su sangre de sacerdotes, de catequistas y de comunidades, con las masacres del pueblo, y haber llevado siempre la marca de la persecución. Precisamente, porque estorba, se la calumnia y no se quisiera escuchar en ella la voz que reclama contra la injusticia.

II) Han enseñado a la Iglesia una mayor conciencia del pecado

Pero por eso, la segunda parte de mi discurso era, lo que la Iglesia se enriquece en esta dimensión política hacia el pueblo, hacia el pobre.

Conciencia más clara del pecado

De allí recobra un sentido más claro de lo que es el pecado. Lo que estamos diciendo hoy, precisamente, la pobreza denuncia el pecado. En su acercamiento a los pobre, la Iglesia comprende que el pecado es cosa grave. Pecado es aquello que dió muerte al hijo de Dios y pecado sigue siendo aquello que dá muerte a los hijos de Dios. Esa verdad fundamental de la fe, la vemos a diario en situaciones de nuestro país. No se puede ofender a Dios, sin ofender al hermano. No es, por ello, pura rutina que repitamos una vez más la existencia de estructura de pecado en nuestro país. Son pecado porque producen los frutos del pecado, la muerte de los salvadoreños, la muerte rápida de la represión o la muerte lenta de la opresión estructural. Por ello hemos denunciado el pecado de la injusticia.

Mayor claridad sobre la encarnación y la redención

También este misterio de la pobreza nos hace comprender mejor la redención de Jesucristo que se asemejó en todo a nosotros, para redimirnos de nuestros pecados y nos hace comprender mejor el sentido de Dios. Dios quiere darnos la vida y todo hombre que quita o estropea la vida mutilando, torturando, reprimiendo, está descubriéndonos también por contraste, la imagen divina del Dios de la vida, del Dios que respeta la libertad de los hombres.

Este es mi primer pensamiento en la homilía de hoy y me alegro de haberlo hecho con estas consideraciones que en un país muy organizado como es Bélgica, hizo comprender un poco lo que es difícil comprender en aquellos ambientes: una Iglesia que no se mete en política, sino que desde la palabra de Dios profética está denunciando en una realidad que habla por si, en los pobres, la denuncia de la injusticia del pueblo...

c) La pobreza es denuncia a la misma Iglesia

También, es santa la pobreza porque ella también reclama y denuncia a nuestra misma Iglesia. Este pensamiento es también de Puebla. Cuando nos dice: "El compromiso con los pobres y los oprimidos y el surgimiento de las Comunidades de Base han ayudado a la Iglesia a descubrir el potencial evangelizador de los pobres, en cuanto la interpelan constantemente, llamándola a conversión y por cuanto muchos de ellos realizan en su vida los valores evangélicos de solidaridad, servicio, sencillez y disponibilidad para acoger el don de Dios... (1147)

Porque todo el que denuncia, debe estar dispuesto a ser denunciando y si la Iglesia denuncia las injusticias, estás dispuesta también a escuchar que se la denuncie y está obligada a convertirse. Y los pobres, son el grito constante que denuncia no sólo la injusticia social sino también la poca generosidad de nuestra propia Iglesia...

2. LA POBREZA ES UN ESPÍRITU

De modo que, primero, la pobreza es una denuncia, pero lo segundo que quiero decir hoy es: la pobreza es un espíritu. Y esto me interesa más cuando Medellín dice: "La pobreza espiritual es el tema de los pobres de Yahvé. La pobreza espiritual es la actitud de apertura a Dios, la disponibilidad de quien todo lo espera del Señor. Aunque valoriza los bienes de este mundo no se apega a ellos y reconoce el valor superior de los bienes del Reino" (14,4).

Por el reino de Dios- cercanía de Dios, una promesa...

La pobreza es, pues, una espiritualidad, es una actitud del cristiano; es una disponibilidad de alma abierta a Dios. Por eso decía Puebla que los pobres son una esperanza en América Latina, porque son los más disponibles para recibir los dones de Dios. Por eso Cristo dice con tanta emoción: ¡Dichosos ustedes los pobres porque de ustedes es el Reino de Dios! Ustedes son los más capacitados para comprender lo que no comprenden quienes están de rodillas ante los falsos ídolos y confían en ellos. Ustedes que no tienen esos ídolos, ustedes que no confían porque no tienen el dinero o el poder, ustedes desvalidos de todo, cuanto más pobres, más dueños del Reino de Dios, con tal que vivan de verdad esta espiritualidad porque la pobreza que aquí dignifica Jesucristo no es una pobreza simplemente material, no tener nada, y eso es malo; es una pobreza que toma conciencia, es una pobreza que acepta la cruz y el sacrificio no con conformismo porque sabe que no es eso voluntad de Dios.

Pero sabe también que en la medida en que hace de su pobreza una conciencia, una espiritualidad, una entrega, una disponibilidad al Señor, se está haciendo santo y desde una santidad sabrá ser el mejor liberador de su propio pueblo. La Iglesia está forjando estos liberadores del pueblo. Ustedes cristianos, en la medida en que su pobreza se convierte en espiritualidad, en esa medida también ustedes son liberadores de nuestro pueblo.

- La historia de Israel tiene por escena la tierra prometida

Fíjense en que momento Cristo dice esa bienaventuranza para que veamos el alcance. No la arranquemos del contexto de toda la historia de Israel. ¿Cómo nació Israel? De una promesa de Dios a un anciano que se llamaba Abraham, estéril para colmo, con su mujer también estéril, sin tener hijos, le dice: de tu descendencia voy a hacer un gran pueblo. Comienza por un signo de pobreza, una limitación absoluta casi: no pueden tener hijos y Dios les dice que les va a dar una descendencia como un pueblo. Acepta por la fe Abraham y aquel pueblo de veras que se hace realidad.

Y aquel pueblo encuentra en Dios una promesa: te voy a dar una tierra. Y por medio de un conductor, Moisés, los lleva a esa tierra prometida. En esa tierra prometida, Dios les ofrece su ley, su alianza.

- Conquistada... perdida por el pecado... dominada por Roma

Pero aquel pueblo no es fiel, entonces por su infidelidad va al destierro y en el destierro llora las añoranzas del pueblo que Dios le había dado y que se lo ha quitado por el pecado. Signo de pobreza también. "Ahora, le dice, se arrepiente". Los profetas llaman al arrepentimiento y alcanza el perdón de Dios, y retorna de Babilonia el pueblo y se alegra de estar otra vez en el país. ¡Y en ese país, suceden tantas vicisitudes políticas! La que ahora nos interesa: en que un día el Imperio Romano tomó posesión de esa tierra y la dominó bajo su administración, bajo su ejército. ¡Un pueblo dominado! En ese pueblo dominado por Roma llega Cristo y a ese pueblo sometido políticamente a un poder extranjero, a un imperialismo, Cristo le predica hoy esta bienaventuranza: "¡Dichosos los pobres, porque de ustedes es el Reino de Dios...!"

He recordado este contexto para que no mistifiquemos las bienaventuranzas del evangelio, porque San Mateo, en una reflexión más difícil de entender, nos dice: "Bienaventurados los pobres de espíritu". Y muchos han tergiversado esa frase hasta el modo de querer decir que todos son pobres, hasta el que está oprimiendo a los demás. No es cierto, en el contexto del evangelio "pobre de espíritu" y como Lucas dice simplemente "pobres", es el que carece, el que está sufriendo una opresión, es el que necesita de Dios para salir de esta situación.

El libertador...

Pero Jesucristo no se presenta con armas ni con movimientos revolucionarios políticos, aunque dá una doctrina para que todas las revoluciones de la tierra se encajen en la gran liberación del pecado y de la vida eterna. él dá horizontes a los que luchan por las liberaciones del pueblo. Cuando Cristo dice "los pobres de espíritu", se está refiriendo a los israelitas sin quitarles su patria; es también decirles: ustedes tienen que ser libres también, ustedes tienen que sacudir un día el yugo de los que han invadido esta tierra, pero tienen que hacerlo desde esta espiritualidad de los pobres. María, la Virgen, la más espiritual de Yahvé, comprende así, y cuando canta a su Magnificat que Dios libera a los humildes, a los pobres, también resuena esta dimensión política cuando dice textualmente: "Dios despacha vacíos a los ricos y colma de bienes a los pobres..."

María también llega a decir una palabra que diríamos hoy "insurreccional": "¡Derriba del trono a los poderosos cuando éstos ya son un estorbo para la tranquilidad del pueblo...!" Esta es la dimensión política de nuestra fe: la vivió María, la vivió Jesús. Era auténticamente un patriota de un pueblo que estaba bajo una dominación extranjera y que él, sin duda, la soñaba libre. Pero, mientras tanto, tuvo que pagar el tributo al César: "¡Dad al César lo que es del César, pero no déis al César lo que es de Dios, a Dios lo que es de Dios...!"

Está es la espiritualidad que de una manera más explícita nos ha dicho en este domingo la primera lectura. Sin duda que Cristo cuando hablaba, recordaba el eco de los viejos profetas.

- Confianza en Dios... no en el hombre...

Así como hoy la Iglesia al traer un texto del evangelio de Cristo cita una palabra del Viejo Testamento, hoy junto a las bienaventuranzas a los pobres, de los que tienen hambre, de los que padecen, de los que lloran, se escucha también el eco de Jeremías: "Maldito quien confía en el hombre, y en la carne busca su fuerza apartando su corazón del Señor. Será como un cargo en la estepa, no verá llegar el bien; habitará la aridez del desierto, tierra salobre e inhóspita. La visión de la aridez para el hombre que ha puesto su confianza en las cosas de la tierra. Por eso, ¡ay de vosotros los ricos! porque si ahora parecéis árboles frondosos, mañana seréis árboles secos como la estepa y la aridez por vuestro propio egoísmo... El contraste de los profetas, ¡Bendito quien confía en el Señor!"

¿No les parece escuchar aquí el eco de Cristo: ¡Dichoso el pobre, el que confía en el Señor y pone en el Señor su confianza? Será un árbol plantado junto al agua que junto a las corrientes echa, raíces. Cuando llegue el estío, no lo sentirá, su hoja estará verde. Y en año de sequía no se inquieta no deja de dar frutos. Estos son los verdaderos pobres, la espiritualidad de los pobres substancialmente es una gran confianza en el Señor, y la maldición de los ricos es cuando se apartan del Señor y ponen toda su confianza en la carne, es decir, en los valores terrenales.

Por eso, hermanos, no es un prestigio para la Iglesia estar bien con los poderosos. Este es el prestigio de la Iglesia: sentir que los pobres la sienten como suya, sentir que la Iglesia vive una dimensión en la tierra llamando a todos, también a los ricos, a convertirse y salvarse desde el mundo de los pobres, porque ellos son únicamente los bienaventurados...

- Sólido fundamento de este espíritu... la resurrección...

Y en este punto del espíritu, la pobreza como espíritu, quiero situar también la segunda lectura de hoy porque ella nos da base de nuestra esperanza. San Pablo escribe a los cristianos de Corinto donde corrían las ideas erróneas contra la resurrección: "No existe resurrección!" Y se reían de Pablo cuando hablaba de la resurrección, y Pablo afianza su fe. Ya desde el domingo pasado nos viene hablando que hay testigos de que Cristo resucitó: Quinientos discípulos y por último se me apareció a mí que lo estoy diciendo, yo que perseguía a la Iglesia y no estaba dispuesto a creer en patrañas de la Iglesia, lo he visto y me he convertido y lo voy predicando.

San Pablo es un testigo maravilloso de la resurrección porque si había un hombre que no hubiera querido creer en Jesús ni en la resurrección, era el perseguidor Saulo. Creía que los cristianos estaban engañando a sus compañeros judíos y por eso los perseguía. Y a este Pablo, convencido de que Cristo no vive, se le aparece Cristo viviente; y ya capaz de dar su vida por esa gran verdad: "¡No, les dice a los corintios en sus errores, Cristo ha resucitado...!" y si ustedes dicen que los muertos no resucitan, ¿por qué yo he visto a Cristo resucitado?

Y si Cristo ha resucitado, pues, existe la resurrección de los hombres; y si existe esa resurrección, allí se afianza nuestra fe y nuestra esperanza porque si Cristo no hubiera resucitado seríamos los más miserables de los hombres creyendo en una mentira. ¡Pero Cristo ha resucitado, Cristo vive y esta es la gran fe y confianza, la gran espiritualidad de los pobres, este es nuestro Dios, el Dios de los pobres, como le canta nuestra canción popular...!

3. LA POBREZA ES UN COMPROMISO

Por último en mi pensamiento de hoy, quiero dejar esta idea: que la pobreza es una fuerza de liberación porque además de ser una denuncia contra el pecado y, además de ser una fuerza de espiritualidad cristiana, es, en tercer lugar, un compromiso.

Cristiano, esta palabra es para mí en primer lugar, que debo dar ejemplo de ser cristiano, y para todos ustedes queridos hermanos sacerdotes, religiosas y todos ustedes bautizados que se llaman cristianos, oigan como dice Medellín: "La pobreza como compromiso, que asume, voluntariamente y por amor, la condición de los necesitados de este mundo para testimoniar el mal que ella representa y la libertad espiritual frente a los bienes, sigue en esto el ejemplo de Cristo que hizo suyas todas las consecuencias de la condición pecadora de los hombres y que "siendo rico, se hizo pobre, para "salvarnos".

Este es el compromiso de ser cristiano: seguir a Cristo en su encarnación y si Cristo es Dios majestuoso que se hace hombre humilde hasta la muerte de los esclavos en una cruz y vive con los pobres, así debe ser nuestra fe cristiana. El cristiano que no quiere vivir este compromiso de solidaridad con el pobre, no es digno de llamarse cristiano...

- Este compromiso trae persecución

Cristo nos invita a no tenerle miedo a la persecución porque, créanlo hermanos, el que se compromete con los pobres tiene que correr el mismo destino de los pobres. Y en El Salvador ya sabemos lo que significa el destino de los pobres: ser desaparecido, ser torturados, ser capturados, aparecer cadáveres...

El don de Cristo anuncia la Buena Nueva a los pobres

Y aquel que quiere los privilegios de este mundo y no las persecuciones de este compromiso, oiga la antítesis tremenda del evangelio de hoy. "Dichosos vosotros cuando os odien los hombres y os excluyan, y os insulten, y proscriban vuestro nombre como infame por causa del Hijo del Hombre. Alegraos ese día y saltad de gozo porque vuestra recompensa será grande en el cielo". Yo quiero felicitar... con inmensa alegría y gratitud a los sacerdotes, precisamente cuanto más están comprometidos con los pobres, son más difamados. Precisamente, cuanto más comprometidos con la miseria de nuestro pueblo, son más calumniados. Quiero alegrarme con los religiosos y las religiosas comprometidos con este pueblo hasta el heroísmo de sufrir con él: con las comunidades cristianas, con los catequistas, que mientras huyen los cobardes, se quedan en el puesto...

Y a los que quieren huir las consecuencias de la persecución, de la calumnia, de la humillación, oigan lo que Cristo ha dicho este domingo: "¡Ay de vosotros cuando todo el mundo hable bien de vosotros, eso es lo que hacían vuestros padres con los falsos profetas!". ¡Qué triste es la adulación del mundo! Si los cristianos que sufren la calumnia y la persecución quisieran estar bien, les sería muy fácil traicionar su cristianismo y vivir de rodillas ante el dinero como viven los que viven bien en este mundo; "¡pero ay de vosotros!..."

La muerte... el pecado... máxima expresión de pobreza...

En la segunda lectura de hoy, también se confirma esta verdad de la pobreza como compromiso. Las manifestaciones extremas de la pobreza son el pecado y la muerte; no hay gente más miserable que el que está en pecado y no hay ser más pobre que un cadáver. A ésto se comprometió Cristo, a los pecadores y a los muertos. Y por eso la redención de Cristo señala a todas las liberaciones de la tierra que están mancas, que no están completas mientras no logren liberar también del pecado a los pecadores, y de la muerte a los muertos; y eso ofrece el gran Liberador. Dichosos los que trabajan las liberaciones políticas de la tierra teniendo en cuenta la redención de aquel que salva del pecado y salva de la muerte.

- Cristo resucitado, compromiso valiente con los pobres

Por eso, la segunda lectura de hoy afianza en el corazón de un pueblo que lucha por su resurrección. Crean en la resurrección, no duden de que Cristo ha resucitado y que ha salvado desde su cruz y de su gloria, el pecado de los hombres y la muerte de los hombres. Todos moriremos pero el que cree en Cristo no morirá para siempre y allá en el cielo cantaremos la victoria de la inmortalidad ante la cual, son pequeñas escaramuzas todas las luchas de las liberaciones de la tierra. La gran liberación es la de Cristo y aquel que incorpore la lucha libertaria de su pueblo a la fe en Cristo, ese lleva la garantía de una liberación integral, completa, inmortal. El que quiera apartarse de esta liberación cristiana y solamente haga consistir su lucha en cosas temporales, en mejores sueldos, en insumos más baratos, en cambiar hombres en la política, en cambiar estructuras que mañana ya serán viejas, todo ésto es temporal, transitorio. Lo que queda en el alma de todo eso es haber trabajado así pero con alma de cristiano.

Por eso, los que viven en los grupos organizados o partidos políticos, no olviden, si son cristianos: vivan profundamente esta intensidad de la espiritualidad de la pobreza, vivan intensamente este compromiso cristiano con los pobres. Los hay muchos, gracias a Dios, porque muchos surgieron de nuestras comunidades eclesiales, la lástima es que muchos perdieron su fe y ya se mutilaron de lo principal.

Pero quienes siguen luchando en las organizaciones políticas populares y no traicionan su fe sino que acuden a sus comunidades cristianas a alimentar de fe su lucha, y a confrontar con su fe, sus criterios políticos, éstos van muy bien. Y esto es lo que yo he querido decir en mi Cuarta Carta Pastoral cuando hablo que hoy una de las necesidades más urgentes de la pastoral de la Arquidiócesis es la pastoral de acompañamiento, es decir, seguir, pero para madurar en la fe a estos jóvenes, a estos hombres, a estas mujeres que pertenecen a grupos políticos; para que vivan ese compromiso desde la fe, sin traicionar la fe, sabiendo que la fe tiene una dimensión política, pero que es siempre la fe en la eterna resurrección del Señor y en el arrancar al hombre del pecado.

Ojalá no se desprecie a la Iglesia cuando reclama desde esta perspectiva, contra las imperfecciones o contra los abusos, contra las estrategias, contra las limitaciones de los grupos políticos. No la tomen a mal, escúchenle como madre y escúchenla como maestra de la fe si de verdad quieren hacer honor a su título cristiano. Vívanlo de verdad, porque de nada sirve llamarse cristiano sólo por título, si de verdad no se es cristiano...

HECHOS DE LA SEMANA

En el afán de hacer una Iglesia así como la que nos ha presentado Cristo hoy, una Iglesia de los pobres pero no por clase social sino porque salva a través de los pobres a todo el que quiere salvarse, tratemos de hacerla, hermanos, así, nuestra Arquidiócesis. Los datos que ahora les doy, sirvan precisamente para eso.

HECHOS ECLESIALES LOCALES

El anuncio ante todo de la Cuaresma, que ya lo hice al principio pero que hoy lo repito como una invitación para que el próximo miércoles, aquí a las 7 de la noche, nos reunamos a inaugurar nuestra Cuaresma solemnemente. Como van a escuchar por radio este aviso muchas personas de los cantones, quiero decirles lo que ya anunciaba el viernes el P. Fabián Amaya: que se autoriza, aún a las comunidades donde no hay sacerdote, para que vayan a recibir la ceniza en la misa de la parroquia y luego lleven la ceniza bendita a las comunidades; y allí el encargado de la comunidad, un seglar, una religiosa, una mujer, celebre la ceniza que consiste principalmente en una invitación a la conversión. Allá en el Arzobispado vamos a tener mimeografiado los esquemas. Todos los que quieran pueden ir a recibir allá un esquema, una hojita donde está escrito lo que se puede hacer.

Si no pueden conseguir esa hojita, lean algún pasaje de la Biblia, expliquen lo que significa la imposición de ceniza, el sentido de Cuaresma; y acérquense con humildad a recibir esa Cuaresma bajo la palabra de Cristo que nos dice: que el Reino de Dios se acerca y que nos convirtamos al evangelio. Pero que no se quede nadie, si no pueden asistir siquiera a la comunidad del cantón, háganlo en su casa; el padre de familia puede llevar un poquito de ceniza y celebrar con su familia la inauguración de la Cuaresma e imponer allí, como un verdadero sacerdote de la familia, la Ceniza Santa que no es ningún sacramento, sino simplemente un rito para recordar que eres polvo y que en polvo te has de convertir y que lo que interesa es convertirse al Señor. Queremos que este rito tan hermoso llegue a todos los hogares y de veras suplicamos a todos a que colaboren a que la Cuaresma se inaugure lo más ampliamente posible que entremos todos de verdad, en una temporada de conversión, de oración, de ayuno, de penitencia.

Los ayunos oficialmente en comer una sola comida principal. Quien acostumbra comer principalmente en el almuerzo, pues tome poco en el desayuno y un poco en la cena, que sufra un poco el estómago. Quienes acostumbren hacer fuerte la cena, pues tomen poco en el desayuno y en el almuerzo y aliméntense en la cena, pero ayunos oficiales sólo son dos, el Miércoles de ceniza y el Viernes Santo. Durante la Cuaresma lo que sé obliga es a los que ya han cumplido 14 años y a los que han pasado los 60, la abstinencia, que consiste en no comer carne. ¿Qué más dá, puede preguntar uno, comer o no comer carne? Pues no da nada, lo que significa es un dominio de la voluntad, una significación a Dios de que te privan de algo por tus excesos, por tus abusos de libertad. Este es el sentido de la penitencia, pero más que estas cosas oficiales, legales, yo les invito a que vivamos una Cuaresma en que no hagamos consistir en comer tanto carne, otra cosa, sino en mortificarnos y en compartir con los que tienen menos lo poco que nosotros tenemos. Vivir ese sentimiento de participación, de amor, de caridad. Hacer sobre todo en nuestra Cuaresma un gran ejercicio de reconciliación con los enemigos. Saber perdonar, saber prepararnos para resucitar en el amor con Cristo en la Pascua próxima.

Va a salir en Orientación, esta semana que viene, el documento en que yo hago un llamamiento para la Cuaresma. Desde ahora les anuncio que las metas de la Cuaresma son: La Pascua, que va a ser el Sábado Santo el 5 de abril y el domingo, el 6. Esa vigilia, esa noche, sea la más solemne de todo nuestro año litúrgico. Prepárense sobre todo los jóvenes a celebrar una Pascua en que de veras se exprese el Cristo que vive y sobre todo aumentar la esperanza en el mundo a través de la juventud. También la otra meta cincuenta días después de la Resurrección, Pentecostés, la venida del Espíritu Santo que lo queremos celebrar con una confirmación de toda la Diócesis. Ya sé que hay varias parroquias preparándose con grupos de jóvenes. Jóvenes sobre todo, prepárense bien para que el día de Pentecostés sean ustedes los apóstoles que van a recibir esa inclusión del Espíritu que Cristo nos consiguió con su muerte para reverdecer de santidad, de esperanza a este mundo. La confirmación es un sacramento tan rico y sobre todo en Pentecostés, que yo me espero que de verdad podremos hacer de nuestra fiesta de Pentecostés, este año, una verdadera renovación de la faz de nuestra Diócesis. Suplico a los queridos párrocos, a las religiosas y catequistas, que nos ayuden a preparar la juventud, a aquellos que no se han confirmado, para que den un signo de la presencia del espíritu de Dios en Pentecostés que va a ser el 25 de mayo.

Se celebra entre las Hermanas de la Caridad, la aparición de la Virgen a Santa Catalina Labouré, ciento cincuenta años. De manera especial invitan las Hermanas de la Casa San Vicente de Santa Tecla, donde se está desarrollando un programa muy bonito para esta conmemoración.

Celebre la fiesta de la Virgen de Lourdes en la Parroquia de Colón que tienen un cantón bajo este nombre dulcísimo de Lourdes. Muy típico en aquella reunión, la paz de los niños. Es un llover niños al altar para saludar al sacerdote y darle la paz, y sentí que de verdad los niños los angelitos de la tierra que traen la paz que tanto necesita nuestra Patria. Otra cosa muy típica que yo quiero felicitar a Lourdes, es a don Hidalgo- se me olvida el apellido- invitando desde su silla de ruedas, donde hoy está impedido.

Un hombre que ha sido activo invitando a que recen siempre el rosario y los llama a su casa para rezar el rosario.

En el cantón San Rafael, de Candelaria Cuscatlán, se entronizó la imagen patronal del Arcángel San Rafael, ayer por tarde.

En Guazapa se inauguró una nueva comunidad de Carmelitas hijas de la Iglesia. Se trata de mujeres que compartirán la vida con el pueblo y que en esta encarnación en el pueblo, sin pertenecer a una congregación religiosa, ellas van a despertar muchas vocaciones, como ya están surgiendo entre las jóvenes, que de veras quieren consagrarse a Dios, pero que no encuentran un cauce como el que el Espíritu Santo nos puede ir iluminando y que encontrará muchas jóvenes que de verdad quieran vivir la santidad de estos consejos evangélicos que hemos vivido hoy.

Se está ampliando el templo y me encargaron hacer un llamamiento, que con gusto lo hago, para que en Guazapa y en los diversos cantones, colaboren al esfuerzo de aquel Comité que esta queriendo dar este signo al pueblo: de un templo donde la comunidad puede reunirse.

Hoy por la noche daremos posesión al nuevo párroco de la colonia Santa Lucía en Ilopango, que es el P. Luis Recinos, un joven sacerdote que de Nicaragua ha venido a proseguir sus estudios y nos prestará este servicio pastoral que mucho le agradecemos.

Se ha creado un Comité de Emergencia del Arzobispado de San Salvador que unido al Comité Ecuménico de Ayuda Humanitaria y Cáritas, quieren ser una ayuda a tantas necesidades a la diócesis. Cuando entrada a esta misa recibí una carta en que se me pregunta si esto significa una emergencia ante una posible guerra civil. Y les digo que no tratamos de alarmar a nadie. Más que una guerra civil es un temblor que se nos viene inesperadamente, y ¿qué más guerra civil que la que estamos viviendo y que se matan de uno y otro lado?... De modo que no teman que ésto signifique una alarma, puede suceder, pero no es por eso que hemos organizado nuestro Comité, sino que surgió precisamente porque después de la masacre del 22 de enero tuvimos apuros para alojar gente en los lugares de Iglesia y la Iglesia tiene que ser siempre muy hospitalaria para acudir a las necesidades...

Allá en Catedral, dá lástima, algunos sólo juzgan por fuera una ocupación del templo. Es ciertamente molesta, pero cuando uno mira por dentro una cantidad de gente pobre que viene huyendo de aquellos cantones donde no pueden regresar porque los persiguen y quienes no pueden refugiarse en un templo tienen que andar huyendo por los montes, pues comprendemos que la Iglesia necesita vivir siempre en emergencia.

Quiero agradecer, dispensen que no lo había hecho, las muchas felicitaciones que me llegaron con motivo del honor que se hizo a la diócesis en la Universidad de Lovaina. De manera muy honrosa para mí he recibido un telegrama de un miembro de la Junta de Gobierno, del Dr. Avalos, a quien le agradezco cordialmente, lo mismo que las manifestaciones de solidaridad. El telegrama dice: "Al presentarle mis sinceras felicitaciones haberle conferido tan alto honor la Universidad Católica de Lovaina, Bélgica, aprovecho la ocasión para renovarle las demostraciones de mis más alta consideración y aprecio. Dr. José Ramón Avalos Navarrete..."

También de manera muy especial agradezco a la Comisión Nacional de Derechos Humanos, al Partido M.N.R. y a la Central de Trabajadores Salvadoreños, que han hecho manifestación pública de solidaridad con este motivo. Y a todas las personas que han expresado esta simpatía o han orado por mí, que Dios se los pague...

HECHOS DE LA VIDA CIVIL

Desde esta Iglesia que debe ser luz del mundo, miramos precisamente hacia el mundo que nos rodea para tratar de iluminarlo con la fe. Cuando yo dije en Lovaina la dimensión política de la fe, terminaba diciendo que lo que marca para nuestra Iglesia los límites de esta dimensión política de la fe, es precisamente el mundo de los pobres. En las diversas coyunturas políticas lo que interesa es el pueblo pobre... No quiero detallarles todo los vaivenes de la política en mi país, he preferido explicarles las raíces profundas de la actuación de la Iglesia en este mundo explosivo de los socio-político salvadoreño y he pretendido esclarecerles el último criterio que es teológico e histórico para la actuación de la Iglesia en este campo: el mundo de los pobres. Según les vaya a ellos, al pueblo pobre, la Iglesia irá apoyando desde su especificidad de Iglesia, uno u otro proyecto político. O sea, que la Iglesia así es como mira en este momento de la homilía: apoyar aquello que beneficie al pobre. Así como también denunciar todo aquello que sea un mal para el pueblo... Con este criterio, vamos a juzgar algunos hechos de esta semana, por ejemplo.

Se promulgó el famoso Decreto 114 que ha suscitado tantas discusiones y polémicas.

A la Iglesia no le interesan los legalismos que muchas veces esconden egoísmos. A la Iglesia lo que le interesa es si ese decreto va a ser de verdad un paso libre hacia las transformaciones que los pobres necesitan, o no va a ser eficaz camino hacia allá. Si significa bueno para el pobre, la Iglesia de acuerdo; y si no significa nada para el pobre, el decreto tampoco le interesa a la Iglesia...

Lamentablemente, a pesar de ese camino abierto, las promesas continúan sin concretarse en hechos. Lo que sí se ha evidenciado más en esta semana es que ni la Junta, ni la Democracia Cristiana están gobernando al país... sólo se están prestando a que se dé a nivel nacional e internacional, esta apariencia. La masacre del 12 de febrero en contra de manifestantes del MERS, y el sangriento desalojo de los ocupantes de la sede de la Democracia Cristiana, manifiestan claramente que ellos no son los que gobiernan sino el sector más represivo de las Fuerzas Armadas y de los Cuerpos de Seguridad... Los mismos dirigentes de la Democracia Cristiana reconocieron que estos actos no pueden menos que considerarse como actos de desobediencia y contravención a la posición adoptada por la Junta a través del Coronel Majano cuando se aseguraba la no intervención de los Cuerpos de Seguridad. A éstos, no les importó que estuviera allí la hija de un miembro de la Junta, ni la esposa del Ministro de Educación, menos les importó respetar la vida de los ocupantes. Asesinaron... asesinaron brutalmente a varios de ellos. Son horrorosas las descripciones que han trascendido a través de testigos presenciales.

Si la Junta y la Democracia Cristiana no quieren ser cómplices de tanto abuso de poder y tanto crimen, deben señalar y sancionar a los responsables. No basta que digan que van a hacer investigaciones. Hay testigos presenciales dignos de credibilidad para los miembros de la Junta y del Partido, que pueden abreviarles las investigaciones. También se está esperando que se indemnice a las familias de los asesinados por los Cuerpos de Seguridad. Así se van alejando cada vez más las esperanzas de que se sancione a los responsables de la represión de regímenes anteriores, al ver que las actuales autoridades militares y de los cuerpos de seguridad, como sus antecesores, se siguen manchando las manos de sangre porque continúan reprimiendo al pueblo ahora más que ante...

También con ésto se ha evidenciado que el actual Gobierno carece de sustentación popular, sólo está basado en las Fuerzas Armadas y en el apoyo de algunas potencias extranjeras. Esta es otra responsabilidad grave de la Democracia Cristiana: que su presencia en el gobierno, junto a intereses políticos y económicos particulares, estén moviendo a países como Venezuela y Estados Unidos, a apoyar una alternativa que dice ser anti-oligárquica pero que de verdad es anti-popular...

Movido de esta inquietud es que me he atrevido a hacer una carta para el mismo Presidente Carter y que la voy a mandar después de que ustedes me digan su opinión.

Señor Presidente:

En estos últimos días ha aparecido en la Prensa Nacional una noticia que me ha preocupado bastante: Según ella su gobierno está estudiando la posibilidad de apoyar y ayudar económica y militarmente a la Junta de Gobierno.

Por ser usted cristiano y por haber manifestado que quiere defender los Derechos Humanos me atrevo a exponer mi punto de vista pastoral sobre esta noticia y hacerle una petición concreta.

Me preocupa bastante la noticia de que el Gobierno de Estados Unidos esté estudiando la manera de favorecer la carrera armamentista de El salvador enviando equipos militares y asesores para "entrenar a tres batallones salvadoreños en logística, comunicaciones e inteligencia". En caso de ser cierta esta información periodística, la contribución de su Gobierno en lugar de favorecer una mayor justicia y paz en El Salvador agudiza sin duda la injusticia y la represión en contra del pueblo organizado que muchas veces ha estado luchando porque se respeten sus derechos humanos más fundamentales.

La actual Junta de Gobierno y sobre todo las Fuerzas Armadas y los cuerpos de seguridad desgraciadamente no han demostrado su capacidad de resolver, en la práctica política y estructuralmente, los graves problemas nacionales. En general sólo han recurrido a la violencia represiva produciendo un saldo de muertos y heridos mucho mayor que los regímenes militares recién pasados cuya sistemática... violación a los derechos humanos fue denunciada por la misma Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

La brutal forma como los cuerpos de seguridad recientemente desalojaron y asesinaron a ocupantes de la sede de la Democracia Cristiana a pesar de que la Junta de Gobierno y el Partido- parece ser -no autorizaron dicho operativo es una evidencia que la Junta y la Democracia Cristiana no gobiernan el país sino el poder político está en manos de militares sin escrúpulos que lo único que saben hacer es reprimir al pueblo y favorecer los intereses de la oligarquía salvadoreña...

Si es verdad que en noviembre pasado "un grupo de seis americanos estuvo en El Salvador (...) suministrando doscientos mil dólares en máscaras de gases y chalecos protectores e instruyendo sobre su manejo contra las manifestaciones" Ud. mismo debe estar informado que es evidente que a partir de entonces los cuerpos de seguridad con mayor protección personal y eficacia han reprimido aún más violentamente al pueblo utilizando armas mortales...

Por tanto, dado que como salvadoreño y Arzobispo de la Arquidiócesis de San Salvador tengo la obligación de velar porque reine la fe y la justicia en mi país, le pido que si en verdad quiere defender los derechos humanos:

- Prohíbase esta ayuda militar al Gobierno Salvadoreo.

- Garantice que su gobierno no intervenga directa o indirectamente con presiones militares, económicas, diplomáticas, etc., en det

En estos momentos estamos viviendo una grave crisis económico-política en nuestro País, pero es indudable que cada vez más el pueblo es el que se ha ido concientizando y organizando y con ello ha empezado a capacitarse para ser el gestor y responsable del futuro de El Salvador y el único capaz de superar la crisis....

Sería injusto y deplorable que por la intromisión de potencias extranjeras se frustrara el pueblo salvadoreño, se le reprimiera e impidiera decidir con autonomía sobre la trayectoria económica y política que debe seguir nuestra patria.

Supondría violar un derecho que los obispos latinoamericanos reunidos en Puebla reconocimos públicamente -cuando dijimos- "La legítima autodeterminación de nuestros pueblos que les permita organizarse según su propio genio y la marcha de su historia y cooperar en un nuevo orden internacional..." (Puebla, 505).

Espero que sus sentimientos religiosos y su sensibilidad por la defensa de los derechos humanos lo moverán a aceptar mi petición evitando con ello un mayor derramamiento de sangre en este sufrido país...

Atentamente,

Oscar A. Romero (Arzobispo)

A la Democracia Cristiana

Le pido que analicen no sólo sus intenciones, que sin duda pueden ser muy buenas, sino los efectos reales que su presencia está ocasionando. Su presencia está encubriendo, sobre todo a nivel internacional, el carácter represivo del régimen actual. Es urgente que como fuerza política de nuestro pueblo, vean, desde dónde es más eficaz esa fuerza en favor de nuestros pobres: Si aislados e impotentes, en un gobierno popular, cuya base de sustentación no son las actuales Fuerzas Armadas, cada vez más corrompidas sino el concepto mayoritario de nuestro pueblo...

No estoy en contra de la institución de las Fuerzas Armadas

Sigo creyendo que hay elementos honestos que son la esperanza de su propia reivindicación. También creo en la sociedad de unos verdaderos cuerpos de seguridad, que sean la seguridad de nuestro pueblo. Sin embargo, no puedo estar de acuerdo con aquellos militares que abusando de su rango están desprestigiando a estas instituciones necesarias, convirtiéndolas en instrumentos de represión e injusticia. Dá la impresión que es la derecha la que está gobernando... Y Así será, mientras el Gobierno no señale y sancione a los responsables de tanta represión y sea incapaz de llevar adelante las reformas propuestas en favor del pueblo pobre, porque la oligarquía es la que está aprovechando esta debilidad política del Gobierno para atacarlo e impedir por la fuerza militar, que lleve a cabo sus reformas.

Cada vez más se vuelve a oír como antes, el rumor popular de la convivencia entre los cuerpos de seguridad y los grupos clandestinos armados de derecha. El sufrimiento del pueblo crece hasta hacerse ya imposible. Un recuento de los hechos violentos de esta procedencia de derecha, sólo como ejemplo, me quiero referir a mis queridos sacerdotes. Porque así como el abono, el estiércol hace más hermosos los jardines, también la calumnia de estos días ha hecho florecer también la santidad de nuestros apóstoles en los campos de la pastoral. Aquí tenemos cartas muy bonitas de sacerdotes que repudian la calumnia y hacen responsables a sus autores de lo que les pueda suceder. Y ratifican su compromiso con el pueblo, porque no están comprometidos con nadie más que con Cristo y con el pueblo que refleja la santidad de Cristo Nuestro Señor...

Entre estas cartas que sería muy largo enumerar, que llega también la información del ametrallamiento de la resistencia de los PP. Jesuitas: El sábado 16 de febrero a las 12:45 de la madrugada, se escucharon ráfagas de G-3 y de ametralladoras, se encontraron unos impacto de bala en las puertas exteriores de la casa, en los dos pisos de su interior y en un carro. Después del tiroteo se oyó salir un carro a toda velocidad. En esta residencia viven los Jesuitas que en los últimos años han sido perseguidos. Recordemos en 1973, cuando se les enjuició públicamente por asuntos en el Externado San José, el asesinato del Jesuita P. Grande y así otros hechos que demuestran como a esta línea sacerdotal se le odia y se le persigue por lo que hemos dicho antes, por su compromiso con el pueblo...

También se ha amenazado a 52 jesuitas que trabajan en Guatemala, como reacción contra el documento que de parte de todos los Jesuitas de Centro América, escribieron para denunciar el abuso sistemático del poder, la injusticia económica y el aumento de la violencia indiscriminada y la grave violación de los derechos humanos de la población indígena en Guatemala.

Nuestra revista Búsqueda, se las recomiendo mucho, trae un artículo sobre el P. Rafael Palacios, asesinado el 20 de junio del año recién pasado y el P. José Alirio Napoleón Macías, asesinado el 4 de agosto. Se ha hecho una recopilación de documentos, de testimonios, de escritos, que reflejan que estos sacerdotes están muy lejos de ser infiltradores de comunismo y sí son verdaderos mensajeros del evangelio de Jesucristo...

Recibo una carta sumamente triste, de Juan Alcides Guardado, que se dirigía a su casita en el caserío El Picacho, cantón La Laguna de Las Vueltas en Chalatenango. Y cuando iba de camino le dijeron que no fuera, que todo aquello era una desolación, y de verdad, no pudo encontrar ni a su propia mamá. Me encarga que por medio de esta radio que llame a ver si su mamá dá muestras de dónde está para irla a encontrar. ¡Qué cosas más absurdas suceden en nuestra patria!

Son de allá como ya les dije, muchos que están refugiados en la Catedral, y muchos andan huyendo también de esta ola de terrorismo.

Una carta de la Sra. María Ignacia Rivera, de San Agustín en Usulután, también llora denunciando el asesinato de su hijo Manuel de Jesús. Deja a su esposa viuda con seis niños pequeños.

El profesor Agustín Osmín Hernández, capturado por cinco agentes de seguridad el 12 de febrero a las 11:30 de la mañana en Aguilares, también están preocupados por él su esposa y la comunidad de Zacamil. Ojalá que esta advertencia sirva para acelerar su libertad o ponerlo en los tribunales como es justo.

También han llegado testimonios de solidaridad por el ametrallamiento contra la casa del profesor Guillermo Galván.

Amenazas de muerte ha recibido el Dr. Roberto Lara Velado. Quienes conocemos su trayectoria honrada, no podemos menos que solidarizarnos con él y denunciar estas amenazas a muerte en contra de la honorable y cristiana persona del Dr. Roberto Lara Velado.

Lo más grave es lo de la extrema derecha

Que fragua un golpe militar de derecha, mucho se habla de ésto. Así como también de una larga huelga general de empresas privadas. Sería imperdonable apelmazar la marcha de la aspiración de nuestro pueblo por la justicia. Los que sustentan el orden injusto en que vivimos de ninguna manera tienen derecho a un golpe insurreccional, pero una victoria de este signo sobre un pueblo ya concientizado costaría mucha sangre y no lograría ahogar el clamor de la justicia en ese pueblo... Lo más lógico es que los poderosos de la oligarquía reflexionen con serenidad humana o cristiana si es posible, el llamamiento que Cristo les hace hoy desde el evangelio: "ay de ustedes, porque mañana llorarán!" es mejor, repitiendo la imagen ya conocida, quitarse a tiempo los anillos antes que les puedan cortar la mano. Sean lógico con sus convicciones humanas y cristianas, y den un chance al pueblo a organizarse con un sentido de justicia y no quieran defender lo que es indefendible...

Finalmente una palabra a las organizaciones populares

De las cuales acertadamente YSAX el día de ayer cuando dijo: "La Coordinadora Revolucionaria de Masas por su parte, como organismo que promueve la unidad popular, hace esfuerzos por consolidarse, intenta conversaciones con fuerzas democráticas porque sabe que sin ellas su proyecto nacional es inviable y la toma del poder costosísima y aún imposible, pero lo que su alta dirigencia hace de racional y político sus bases lo destruyen con acciones de irracional combatividad". Quiero decir, pues, que defendemos el derecho de organización y elogiamos el esfuerzo de unidad y de apertura, pero repudiamos las tácticas de ciertos grupos de la base que parece que proceden sin contar con su dirigencia o mal dirigidos.

No se puede estar ganando credibilidad con quienes creen en la razón y la justicia a través de acciones irracionales y a través de acciones violentas innecesarias. La agitación por la agitación no lleva a ningún lugar. Medidas arrancadas por la fuerza, no favorecen para nada el proceso de la unidad.

Y yo quiero recordar que en nuestra moral cristiana hay un principio que: el querer arrancar a otro por presión un consentimiento, un contrato, un convenio, disminuye mucho su voluntariedad y, por tanto, no es sumamente ni es a veces obligatorio lo que se hace bajo la presión. Mucho más vale, pues, dialogar si de verdad van madurando nuestras organizaciones populares, en esto muestran su madurez, no en hacer acciones a la loca.

Reitero mi desaprobación a la estrategia de las tomas de edificios, causa muchos inconvenientes, soy testigo del sufrimiento de muchos rehenes y de sus familiares, sobre todo cuando adolecen de enfermedades que necesitan cuidados. Y en todo caso, ¿con qué derecho se priva de su libertad a un ser humano? Se torna ridícula y peligrosa esta actitud cuando entran en competencia dos organizaciones en una toma. Tal fue el caso de la Catedral donde el FAPU le quiso quitar la ocupación al BPR y éste volvió a discutirse la ocupación, donde el FAPU abusa hasta de los ornamentos sagrados y dejan abandonadas albas y otros ornamentos, hasta que los nuevos ocupantes tuvieron la dignidad de limpiarlas siquiera un poco.

Tampoco favorece la unidad que buscan las organizaciones la ocupación por parte del BPR del Instituto Salvadoreño de Comercio Exterior, cuando FENASTRAS ya había logrado los salarios de los obreros de APLAR S.A. en la zona franca San Bartolo y se estaba renegociando la apertura de la fábrica como una empresa salvadoreña. Para el trámite se iba a hacer un viaje a Estados Unidos este día o mañana, lo cual no se puede hacer porque está de rehén el Lic. Arturo Guzmán Trigueros y la dirigencia no se hace encontradiza para poder dialogar ese problema. Yo suplico a BPR reconsiderar urgentemente este mal paso y en nombre de 600 obreros que se pueden quedar sin trabajo que hagan lo posible que FENASTRAS siga este proceso para bien de estos obreros.

Igual inmadurez demostraron los que ocuparon la UCA, no había posibilidad de dialogar con gente verdaderamente responsable y por eso el Rector pudo decir: "¿qué más puedo decir si ya tengo 22 horas dialogando con éstos?".

En nombre de los sentimientos religiosos de mi pueblo, siempre el bien de los pobres y de mi pueblo suplico a los dirigentes de las organizaciones que ocupan hoy templos que se acerquen a dialogar conmigo o con los responsables de los templos, para ver como los abrimos al culto del pueblo durante la Cuaresma que ya está cerca y que es tiempo de oración para nuestro pueblo. Tales sentimientos cristianos del pueblo tienen, por lo menos, igual prioridad que los objetivos de las ocupaciones; y procede, por tanto, una negociación urgente en estos asuntos y en estos intereses. Si se alega la seguridad de los templos para refugiar gente del pueblo, recuerden que ha sido siempre misión de la Iglesia, ofrecerse a toda clase de caridad no sólo en el templo sino en todas sus instituciones. Por eso digo que hay que dialogar, no crean que están descubriendo la pólvora cuando la Iglesia ya es vieja en hacer esas caridades y esas hospitalidades...

También a las organizaciones militares populares, un llamamiento a volver por caminos de respeto, de racionalidad, de dignidad humana. Me refiero a los secuestros, a las amenazas, a las venganzas. Nadie puede cobrarse la justicia por su propia mano si no que debe acudir a los tribunales. Tengo muchas súplicas que yo transmito a los que pueden hacer algo por estas vidas en peligro. No importa los crímenes o pecados de otros tiempos cuando se trata de la dignidad del hombre. El Papa ha dicho también que la violencia no se puede inflingir ni siquiera sobre aquellos que alguien juzga culpables, porque resulta una verdadera venganza.

Me pidió una intervención el Señor Rodolfo Useda Franco de Ilobasco, porque lo mencionaron entre los que desalojaron el templo de Los Desamparados y ha recibido amenazas por teléfono. El niega esta participación.

También proclaman su inocencia varios vecinos del cantón La Loma de San Pedro Perulapán, a quienes denunciaron por radio como haber cometido delitos y haber dado muerte y enterrado gente lo cual dicen ellos que es falso también.

Acerca del secuestro del Sr. Dunn, una carta de Argentina llega ofreciéndose la misma persona como un rehén en su lugar. No es necesario todo esto cuando los protagonistas de estas cosas tienen un sentimiento humano, y si es verdad la lucha por el pueblo ennoblece todo esfuerzo, pierde su virtud cuando atropella a otros hombres.

PENSAMIENTO QUE NOS LLEVA AL ALTAR

Terminemos pues, como hemos empezado diciendo que en los pobres, en el pueblo que sufre, hay una gran esperanza y por eso la Iglesia, en nombre de Jesucristo, quiere arrancar todo lo sucio que pueda haber en ese pueblo.

Véanlo así, mi esfuerzo de denuncia no tiene otro afán que querer decir: queremos un pueblo santo, queremos un gobierno que de veras comprenda a los pobres, queremos una política que de veras camine en el bienestar de nuestro pueblo y de nuestros pobres. Y así podemos repetir hoy con Jesucristo: ¡Bienaventurados los pobres, porque de ellos es el Reino de los cielos..!.

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